"En la mayoría de los casos se trata de inmuebles que tienen una construcción de muy buena calidad". Así se expresó el titular de la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA), Iván Budassi, sobre los más de 100 inmuebles que, en los registros provinciales, aparecían como terrenos sin construir o baldíos.

Todo salió a la luz luego que los inspectores de Arba sumariaran, en Costa del Este, 110 propiedades completamente edificadas que estaban declaradas en el catastro como terrenos baldíos.

Se trata de 15 mil metros cuadrados construidos, que los propietarios nunca registraron ante la Provincia. Pero que tampoco fue advertido por el municipio de la Costa, bajo la gestión política de Pablo De Jesús.

La maniobra de los propietarios y la "desatención" del municipio, representa una evasión anual de 1,5 millones de pesos en el Impuesto Inmobiliario Edificado, informó Arba a través de un comunicado.

"En la mayoría de los casos se trata de inmuebles que tienen una construcción de muy buena calidad", dijo el titular de Arba, Iván Budassi, quien aseguró que los relevamientos con tecnología satelital, junto a otros controles, les permiten detectar estas viviendas y “estimar con gran precisión la antigüedad y cantidad de metros que poseen".

Los fiscalizadores de Arba, en este tipo de inspecciones, utilizan el sistema de Monitoreo Estratégico Satelital Integrado (MESI), que a través de la comparación de imágenes posibilita descubrir que en supuestos terrenos baldíos se encuentran emplazados complejos de cabañas y casas particulares que sus dueños nunca declararon.

"Gracias a la tecnología del MESI, que se nutre de imágenes aportadas por 18 satélites en órbita, podemos realizar controles en terrenos boscosos, como el de Costa del Este, porque los radares satelitales tienen la particularidad de realizar mediciones y evaluaciones atravesando diferentes obstáculos, como árboles, nylon, nubes, etcétera", señaló Budassi.

Los inspectores de la Agencia de Recaudación intimaron a los dueños de las propiedades en infracción y les otorgaron un plazo de 15 días para que declaren sus construcciones y, en caso de que no lo hagan, Arba cargará de oficio los datos catastrales de las viviendas y fijará la nueva valuación fiscal.

Por su parte, el municipio local deberá explicar tamaño "error", ya que, es imposible que no supiera algo sobre las construcciones. Toda propiedad con pretensión de ser escriturada necesita la autorización municipal de la dirección de catastro.