De cara a las elecciones de este año, el acuerdo político alcanzado entre el radicalismo bonaerense y el PRO habilitará las internas en los distritos donde el frente Cambiemos es oposición. Para ello, el radicalismo apuesta a figuras taquilleras que le permitan una victoria en las PASO de agosto.

Un dato político relevante se da en la localidad de Avellaneda, conducida por el intendente kirchnerista Jorge Ferraresi, donde el radicalismo impulsa la candidatura del conductor televisivo de Canal 13, Luis Otero, para competir con la senadora nacional Gladys González, la dirigente del PRO y quien cuenta con el apoyo del gobierno nacional.

Desde hace varios años, González busca hacer pie en el distrito de la tercera sección electoral, donde fue candidata a intendenta en las elecciones de 2015. Sin nombres propios instalados, la UCR eligió a Otero para disputar una interna con la dirigente cercana a Mauricio Macri y María Eugenia Vidal.

La jugada del radicalismo es replicar lo que sucedió en las internas de La Pampa, donde el candidato referenciado con el presidente, Carlos Javier Mac Allister, no logró una buena performance electoral y perdió con el representante del radicalismo, Daniel Kroneberger, que se mostró alejado de las políticas del gobierno nacional.

Descartada la posibilidad de competir en los distritos gobernados por dirigentes del núcleo duro del PRO, como son los casos de Vicente López (Jorge Macri), Lanús (Néstor Grindetti) y Quilmes (Martiniano Molina), la UCR bonaerense apuesta a quedarse con la victoria en las PASO del frente oficialista.