Tras su descanso mexicano, la gobernadora reforzó el pedido a los jefes comunales para que repliquen el acuerdo al que llegó con UPCN. Quiere un techo del 18% y que los intendentes no le destinen tanto dinero a sueldos. De la Torre y Garro, casos testigo.

María Eugenia Vidal llegó recargada de su descanso mexicano. Por ello redobló la presión a los intendentes para que repliquen el acuerdo alcanzado entre la Provincia y los trabajadores estatales de UPCN, que cerraron en un aumento del 18 por ciento para todo 2017.

El que ayer hizo sus deberes fue el ministro de Gobierno, el ex massista Joaquín De la Torre, que queriendo ser más vidalista que Vidal, cerró en San Miguel el porcentaje que pidió la gobernadora para los municipales locales.

Otro vidalista a ultranza, Julio Garro, en diciembre había logrado un acuerdo en ese porcentaje para los municipales platenses. Unos días más tarde también hizo lo propio el peronista Mariano Cascallares en Almirante Brown.

El modelo de Cambiemos consiste en un aumento del 18% anual, dividido en cuatro cuotas y con revisión por inflación. Algo difícil de digerir para los gremios.

En el gobierno de Vidal repiten que buscan "contribuir" a que no se disparen los índices inflacionarios. Sin embargo, la idea del Gobierno sería extender este esquema más allá de los municipios bonaerenses y que el 18 por ciento sea el porcentaje que barajen a nivel nacional. Un porcentaje que -incluso ellos reconocen- no están seguros de que iría por encima del nivel de inflación real y no contempla lo que se perdió durante 2016, un año en que las paritarias cerraron por debajo de los valores reales.

Días atrás, el propio Mauricio Macri almorzó con los alcaldes bonaerenses de Cambiemos y, en un sentido parecido, les recomendó potenciar las obras, no contratar personal y bajar el gasto en salarios. Algo que,a las luces, se ve en línea con la postura oficial de Vidal.