Actualmente en las comisarías de la provincia de Buenos Aires hay alojados más de 4.300 detenidos cuando la capacidad total es de 1.700, algo muy parecido sucede en las cárceles nacionales donde hay unos 49.400 internos frente a las 24.000 plazas disponibles, es decir que hay 20.000 reclusos que viven en condiciones muy precarias.

Por este motivo, Berni propone la implementación de un programa que ya se está aplicando en Brasil y que establece la reducción de un año de condena por cada año que los presos trabajen para el Estado, construyendo viviendas, haciendo escuelas u otro tipo de labores.

Además, considera que es muy importante realizar una reforma estructural no solo en el sistema de seguridad, sino también en el sistema penitenciario. En declaraciones a Intratables, el ministro sostuvo que "de nada sirve liberar presos sino tenemos una mirada reparadora" y que las personas que salgan de la cárcel tienen que tener la capacidad de insertarse en la sociedad y no puede ser el mismo Estado el que los excluya.

En ese marco, cabe recordar que a fin del año pasado hubo en la provincia una huelga de hambre de los internos por la falta de alimentos y la precariedad de las condiciones en las que se encuentran detenidos.

Fuente: Minuto Uno