Sergio Berni brindó su primera entrevista luego de la protesta de la Policía Bonaerense. Dijo que hubo infiltrados en las manifestaciones y advirtió que su administración va a llevar adelante “una auditoría muy finita” en la conducción policial “para determinar responsabilidades”.

“El castigo lo aplica la ley, que la ejecutan los fiscales. Nosotros vamos a hacer lo que tengamos que hacer dentro de la legalidad. Hay mucho para ver acá, hay que separar la paja del trigo. No es lo mismo aquel que sacó su patrullero y lo dejó en el piquete, que aquel que no pudo ir a trabajar porque no tenía ese patrullero. Hay muchas situaciones”, explicó el funcionario.

En diálogo con el canal TN, Berni defendió el accionar del gobernador Axel Kicillof en el marco del conflicto al sostener que “es la primera vez que la Provincia no se deja extorsionar por todo lo que vimos y que se culmina con el anuncio histórico”, en referencia a la conferencia de prensa que encabezó el mandatario provincial, en la que adelantó el incremento de sueldo que recibirán los uniformados.

“El gran mérito del gobernador fue que no se dejó extorsionar y amedrentar y no creó parches. Dio una solución estructural a un problema de fondo”, resaltó esta noche Berni, en diálogo con TN. Y en esa misma línea, opinó: “Hoy Kicillof hizo lo que se debe e inició un plan de seguridad que nadie pudo resolver”.

“A partir de 1943 que se crea la policía federal comenzó el conflicto, porque siempre ganó mucho más que la policía de la Provincia de Buenos Aires y se agravó por diferentes causas. A mi no me gusta mirar para atrás, pero hay cosas que tenemos que recordar. Es una policía que se le prometió que iba a equipararse con la de la ciudad”, indicó el ministro de Seguridad.

Sobre las manifestaciones, Berni insistió en que “en muchos casos (los efectivos que participaron) fueron extorsionados para que hicieran eso. Desde el punto de vista de la conducción policial, hay que hacer una auditoría muy finita para determinar responsabilidades”, agregó el ministro, que tiene a cargo esa fuerza.

Entre otras cuestiones, el titular de la cartera bonaerense de Seguridad confió que ya tenía conocimiento de que se producirían las movilizaciones, una de las cuales llegó hasta la Quinta Presidencial de Olivos, pero remarcó que para las autoridades provinciales “hubiera sido mucho más fácil” reunirse con “dos o tres” de los líderes de las protestas, “firmar un acuerdito, arreglar y seguir pateando la pelota para adelante”.

“Pero el gobernador decidió solucionar el problema. Por eso decidimos hacer la conferencia de prensa. Había que garantizar el orden público durante cuatro días en medio de esa situación en la que se mezclaban policías muy jóvenes, exonerados o retirados, y un montón de gente, barrabravas y otros actores a los que siempre se ve en los conflictos”, resaltó.

Por otra parte, Berni negó haber tenido alguna comunicación con los uniformados que encabezaron los reclamos. “¿Cómo voy a tomar contacto con alguien que está delinquiendo?”, señaló al respecto.

Para el ministro, estas manifestaciones fueron “un intento de desestabilización” y en este sentido, si bien no responsabilizó directamente a la oposición por los hechos, señaló que “hay macristas buenos y malos, pero sin duda aquellos políticos de vuelo corto siempre tratan de posicionarse en la provincia de Buenos Aires y siguen fracasando en sus intentos de poner palos en la rueda”.

“Nos hicieron creer que era una lucha contra las mafias y le estuvimos pagando un año el sueldo a un policía que estuvo cumpliendo suspensión en su casa por pegar una patada en un partido de fútbol”, cuestionó al referirse a la gestión de la anterior gobernadora, María Eugenia Vidal.

Por otra parte, también respaldó las exigencias de los uniformados al considerar que “no puede ser que un efectivo tenga que salir a trabajar empujando el patrullero, como lo vimos hoy, o que no puedan estar seguros, que tengan que viajar 300 o 400 kilómetros y estar varios días trabajando”.

“Lo digo con total honestidad, sabíamos que estábamos ante la puerta de un conflicto. No hace falta saber mucho de seguridad para saber de la crisis de la Policía. No solo del salario, sino de sus condiciones laborales. La verdad es que la respetamos muy poco a la Policía”, lamentó.

“Pedimos una policía humana y que respete a los ciudadanos, pero la verdad es que la respetamos muy poco. Ver a una comisaría saturada de presos en una pandemia en condiciones de hacinamiento es infrahumano y eso desnaturaliza la esencia humana de cualquier policía”, argumentó Berni.