En General Lavalle, municipio que está en manos de Cambiemos, el intendente José Rodríguez Ponte está pensando en cobrar una tasa extraordinaria a los grandes terratenientes locales, con el fin de financiar al sistema sanitario, colapsado por el coronavirus. 

Todavía trabaja en la letra fina del decreto que quedará ad referéndum del Concejo Deliberante, donde no encontrará problemas para ser aprobado con apoyo de todos los sectores. La contribución alcanzará también a las empresas pesqueras de ese distrito de la costa argentina y a todos los que tengan capacidad de hacer frente a un aporte extraordinario. El proyecto contempla que varios empresarios que ya hicieron voluntariamente un aporte puedan deducir esa suma del total a pagar, para no imponerles una doble carga.

La idea empieza a tomar forma en la cabeza de todos los jefes comunales bonaerenses, sean macristas o peronistas. Les dio envión los dos fallos judiciales que le permitieron a su colega de Castelli cobrarle una tasa extra a los productores agropecuarios locales. 

En Castelli, el miércoles se cobró finalmente el impuesto especial con el que el intendente Francisco Echarren había impuesto a 534 productores rurales. Según informaron desde la municipalidad, más del 90 por ciento de ellos hizo el pago en tiempo y forma. Con lo recaudado, que equivale a un mes del presupuesto local, se completarán las obras destinadas a duplicar la capacidad hospitalaria del distrito, de cara al peor momento de la pandemia.

Los macristas que se animen a cobrar el impuesto tomarán distancia de la postura de Cambiemos, que se manifestó en contra de un impuesto similar que quiere implementarse a nivel nacional. Tanto Mauricio Macri como María Eugenia Vidal no quieren saber nada con cobrarle una tasa menor a los que tengan fortunas multimillonarias.