La conformación del “bloque vecinalista” que se reunió ayer con el gobernador Axel Kicillof para abordar la continuidad de la cuarentena y la asistencia económica para los municipios, dejó mucha tela para cortar. Los seis intendentes que visitaron La Plata tienen trayectorias distintas: algunos tienen tradición independiente, pero otros supieron asociarse con María Eugenia Vidal, la gran derrotada en las elecciones del año pasado. La paliza dejó marcas...

En la Casa de Gobiermo estuvieron Guillermo Britos (Chivilcoy), Arturo Rojas (Necochea), Juan Miguel Nosetti (Salliqueló), Cecilio Salazar (San Pedro), Carlos Sánchez (Tres Arroyos) y Carlos Bevilacqua (Villarino). 

Dos de los intendentes que ayer se presentaron como vecinalistas eran, hasta octubre del año pasado, miembros fundadores de la alianza que gobernó hasta el 10 de diciembre, y fieles soldados de la exgobernadora María Eugenia Vidal. Pero saben que el sol (el poder) ya no alumbra por el lado del macrismo, y buscaron un nuevo lugar. 

Se trata de Cecilio Salazar, intendente de San Pedro, y de Arturo Rojas, de Necochea. Ambos fueron electos en 2019 con la boleta de Juntos por el Cambio.

Hace menos de un año de la catastrófica derrota de Vidal en Buenos Aires, cuando todos la daban como la dirigente que nadie podría derrotar. Se hablaba de niveles de imagen positiva casi inverosímiles. La realidad fue por otro lado. Casi sin presupuesto, Kicillof le ganó por 20 puntos. La derrota hizo que Vidal quedara muy debilitada. En poco tiempo, su liderazgo perdió intendentes y legisladores, que ya no le atienden el teléfono. Nuevos tiempos.