En medio del conflicto que mantiene el gobierno de María Eugenia Vidal con los gremios docentes, el hombre de confianza de la mandataria en la Cámara de Diputados, Manuel Mosca, respaldó el proyecto impulsado por su par del bloque de Cambiemos, Guillermo Castello, que declara a la educación estatal como un “servicio público esencial”.

“Este cambio les evitaría a los chicos el daño y el costo de no tener todos los días de clases que debieran” sostuvo Mosca durante una recorrida por una Escuela Primaria de Mar del Plata junto a Guillermo Castello, legislador que responde a Lilita Carrió.

En concreto, la iniciativa modifica el artículo 2 de la Ley de Educación Provincial 13.688 para establecer que “en caso de conflictos suscitados a raíz de la negociación colectiva, deberá mantenerse los siguientes servicios mínimos mientras dure el conflicto: el dictado de cantidad de clases determinados por el calendario escolar obligatorio de cada jurisdicción y el mantenimiento de las escuelas abiertas con una guardia mínima, para que los padres puedan dejar a sus hijos en ellas con seguridad”.

El reimpulso de este proyecto de ley, que fue presentado en junio del año pasado y Cambiemos busca colocarlo nuevamente en agenda, generó en su momento el repudio de los gremios porque “vulnera el derecho a huelga de los trabajadores”.

Además, la avanzada del oficialismo se da en un contexto de paralización de la paritaria docente, tras reiteradas propuestas de aumentos salariales que no superan el 20 por ciento. Una suma que rechaza el Frente de Unidad Docente por la proyección de la inflación para este año cercana al 40 por ciento y que implica una perdida adquisitiva en sus salarios.

En la Legislatura Bonaerense, el lilito Guillermo Castello replicó en varias oportunidades la lógica discursiva del gobierno de Vidal que ubicó a los docentes en la línea enemiga. “Baradel es un extorsionador serial” sostuvo hace unos meses el diputado de Cambiemos en relación al Secretario General de SUTEBA.

Sus declaraciones son similares a las emitidas por la gobernadora María Eugenia Vidal, cuando en marzo de 2017 se refirió al conflicto docente con una dura advertencia a los dirigentes gremiales: “Que digan si son kirchneristas”.