Las alianzas tácticas con fines electorales suelen traer rápidos y enormes dolores de cabeza en política y sobre todo si Elisa Carrió, es parte del armado.

"Cambiemos", la fuerza política que gobierna el país, se tensa tanto a nivel nacional como a niveles locales. La provincia de Buenos Aires no es la excepción, y María Eugenia Vidal lo está padeciendo rápidamente.

Carrió ya adelantó sus aspiraciones de cara a las elecciones legislativas de 2017, quiere ser la candidata a senadora por "Cambiemos". Vidal, tiene su candidato propio, el primo del presidente de la Nación e intendente de Vicente López, Jorge Macri.

"Si María Eugenia quiere que la candidata sea Stolbizer, yo encantada. A mí nadie me quiere de legisladora porque soy la que pongo límites, pero es por eso que me quedo", arremetió Carrió en el mismo momento que Margarita y Sergio Massa rearman un espacio conciliador y opositor a la vez.

A la vez  agregó, "Cambiemos tampoco me quiere en el Congreso; pero a lo mejor la sociedad sí", soltó "Lilita" reavivando el fuego interno de la alianza de gobierno.

Vidal corre con una ventaja, las encuestas. Es una de las dirigentes del PRO con mayor imagen positiva y por lo tanto tiene el poder para "armar las listas" a su antojo,  y Jorge Macri es el primer candidato.

"Lilita" insiste en jugar su propio juego, y con su arma fundamental de denunciadora serial, atormenta a Vidal.

Días atrás, dijo públicamente que la mandataria bonaerense, "tiene como jefe de la policía a uno de los cómplices del narcotráfico. Ya se lo dije varias veces a Vidal, no puedo seguir callando", disparó Carrió sin filtros ni reparos para golpear a la niña mimada del PRO.