Uno de los principales heridos del cierre de listas en la provincia de Buenos Aires fue el actual presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Emilio Monzó. A diferencia de los cierres de listas de años anteriores, en esta oportunidad Monzó no pudo colocar a ningún dirigente de su riñón en las boletas seccionales para la renovación de la Legislatura bonaerense.

Armador clave de Cambiemos en el interior bonaerense para las elecciones de 2015, su enfrentamiento con el Jefe de Gabinete, Marcos Peña desde 2016 y el posterior alejamiento de María Eugenia Vidal, le costaron una caída en la valoración de la mesa chica que toma de decisiones dentro de la alianza gobernante.

El último empujón lo dio el desembarco de Miguel Ángel Pichetto como candidato a vicepresidente, quien vino a reemplazar a Monzó en su rol como representante del ala política y peronista de Cambiemos.

En ese escenario, María Eugenia Vidal y Marcos Peña dejaron sus diferencias de lado y jugaron en tándem para cerrarle los lugares en las listas seccionales al titular de la Cámara de Diputados. Como consecuencia, los actuales legisladores que reportan directamente a Monzó y deben renovar su mandato finalmente quedaron afuera de las boletas.

Ellos son los senadores Gabriel Monzó (su primo) y Marcelo Pacífico y los diputados Marcelo Daletto y Oscar Sánchez, quienes no seguirán ocupando una banca en la Legislatura bonaerense.

Allegados a Emilio Monzó dejaron trascender que luego del cierre de listas, el dirigente se encuentra analizando su alejamiento de Cambiemos para “tender puentes con sectores de la oposición nucleados en el Frente Todos”.