Si había un radical que estaba alejado de la posibilidad de un acuerdo entre el partido centenario y el PRO, ese era Ricardo Alfonsín. El presidente del Comité de la Provincia de Buenos Aires sostuvo su postura hasta último momento e incluso, consumado el entendimiento, lo criticó.

Meses más tarde y con el diario del lunes, el hijo del presidente, tiene un semblante distinto. Casi aires de ganador y de armador electoral.

En ese climo hoy el diputado nacional por el radicalismo consideró que con la nueva campaña electoral de cara al balotaje del 22 de noviembre “el oficialismo no va a lograr su objetivo” y opinó que "hay una voluntad mayoritaria de cambio”.

Alfonsín formuló declaraciones periodísticas al participar de una reunión entre intendentes radicales electos y la gobernadora bonaerense electa, María Eugenia Vidal.

Al ser consultado a cerca del balotaje, el dirigente enfatizó que “va a ser difícil que se pueda modificar la decisión de la mayoría de los argentinos", y añadió que "hay una voluntad mayoritaria de cambio".

En ese sentido, analizó que "con la nueva estrategia electoral del oficialismo no van a lograr el objetivo que quieren”, y agregó que "esta campaña agresiva se les puede volcar en contra, la gente está harta de los agravios”, concluyó.