La mandataria provincial, María Eugenia Vidal, cursó la solicitud de conciliación obligatoria ante el Ministerio de Trabajo, con el objetivo de impedir el paro de 72 horas que los maestros habían anunciado para inicios de la semana próxima.

De este modo, la administración provincial vuelve a tensar el conflicto, ya que impone por la fuerza esta medida, negándose a mejorar la oferta salarial que se hizo en la última reunión.

A través de un comunicado, los gremios habían confirmado el paro de 72 horas, con el cual el lunes próximo no comenzarían las clases en todo el territorio bonaerense.

Diferentes medios afines del oficialismo aseguraron que las decisiones de los sindicatos van más allá del reclamo salarial. "Están haciendo política y no les importan los chicos", es el mensaje que intentan instalar.

Según los representantes de los trabajadores, la ausencia de una nueva convocatoria para continuar dialogando demuestra el desinterés de Vidal por destrabar el conflicto. "Luego de esperar 94 días, mediante dos cautelares, la Justicia obligó al gobierno a convocar a los docentes. En un nuevo simulacro de negociación paritaria nos presentaron una oferta del 15%, muy lejos de la necesidad del bolsillo de los docentes", expresaron.