Luego de abandonar el esquema de fases establecido por el gobierno provincial, Tandil tuvo su peor semana en la lucha contra el coronavirus.

Los últimos siete días fueron sumamente dramáticos para el sistema sanitario de Tandil. Los números así lo evidencian. Desde el pasado 12 de septiembre hasta el parte emitido este sábado por la noche, se contaron 263 casos de Covid-19 positivos nuevos y fallecieron 7 vecinos.

La suba de contagios coincide con el inicio de la rebelión de su intendente, el radical Miguel Lungui, que decidió de forma unilateral que su distrito abandonara el sistema de fases de la administración bonaerense, lo que generó fuertes críticas del sector de salud y las universidades públicas.

Según explicó el Comité de Seguimiento del Coronavirus del partido serrano, hubo "un incremento de la curva de casos positivos", el "riesgo asociado a la situación en tres establecimientos geriátricos de la ciudad", el "retraso en la disponibilidad de plasma de recuperados para tratamientos" y la "alta ocupación de las camas de terapia intensiva".

El 10 de septiembre, a pocos días de instalar el nuevo sistema, la ciudad tuvo que volver desde el estadio amarillo con el que inició hacia el estadio rojo tras la detección de dos brotes de coronavirus en una clínica y en un hogar de adultos mayores.

Cuando el intendente Lungui comunicó su decisión de romper, por decreto, con el sistema de fases regulado por el gobierno bonaerense, el Jefe de Gabinete de Kicollof, Carlos Bianco, advirtió que el jefe comunal iba a “enfrentar consecuencias legales” y le pidió que "si va a declarar la independencia, que la declare completa y deje de depender de los recursos de la provincia" para hacer frente a la pandemia de Covid-19.

Y recordó que "el sistema de fases no es un capricho sino algo que trabajamos, desde el 10 de junio, en consenso con todos los intendentes".