Más de 28.500 presos de 33 establecimientos penitenciarios de la provincia de Buenos Aires decidieron limitar las visitas de sus familiares como medida de prevención por el coronavirus, informaron fuentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).

Hasta este martes eran 6300 los presos que habían decidido no recibir visitas para evitar la propagación de la pandemia, pero fuentes penitenciarias aseguraron que hasta este mediodía la cantidad aumentó a más de 28.500 presos que decidieron limitarla de distintas formas, es decir más del 60% del total de la población carcelaria bonaerense.

Según un comunicado del SPB, en 17 de las Unidades Penales los internos decidieron por voluntad propia suspender el recibimiento de sus familiares o allegados, "tras mantener una mesa de diálogo con autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense y la Dirección Provincial de Salud Penitenciaria, y dicha decisión tendrá vigencia por dos semanas".