Con pronóstico anunciado, el barco radical chocó el sábado en la localidad de Arrecifes. A modo de salvavidas temporal, el titular de la UCR bonaerense, Ricardo Alfonsín, evitó que haya quorum para sesionar la reunión que él mismo había convocado y que debía llevarse a cabo en el club de Almirante Brown.

Con posturas bien diferentes, los correligionarios afrontan una fuerte crisis de cara a las urnas, ya que no hay acuerdos básicos respecto de con quién armar o no un frente electoral. Mientras que el sector alfonsinista pretende mantenerse en el resquebrajado FAUnen, el resto de las facciones busca hacer una alianza con la derecha del PRO o con el rejunte peronista de Sergio Massa. Por la otra punta se suma el sector de Leopoldo Moreau que manifiesta sus coincidencias con el gobierno nacional.

En ese escenario, ‘Ricardito’ y otros sectores no dieron el presente. Lo que significa que la Convención nacional será la que defina primero el marco de alianzas. La reunión será el próximo sábado en Gualeguaychú, Entre Ríos.

La intención del hijo del ‘Padre de la democracia’ era usar la reunión bonaerense de antesala para respaldar la precandidatura de Julio Cobos y, de ese modo, mantener a la UCR dentro del FAUnen. Pero el fracaso en la Provincia, da a pensar que va ser difícil un triunfo de su postura en Gualeguaychú.

De hecho, crecen las posibilidades de que el sábado Ernesto Sanz logre su objetivo de ampliar un marco de alianzas por derecha. El senador nacional se refirió de este modo a su estrategia: “Lo que yo quiero es que mi partido vaya a un acuerdo más amplio que el de UNEN, y en un acuerdo más amplio yo prefiero ir con el PRO”, aclaró días atrás.

Por otro lado, el referente del Movimiento Nacional Alfonsinista (MNA), Leopoldo Moreau, afirmó que si la Convención Nacional de la UCR acuerda con el macrismo o promueve un frente de toda la oposición “estará siendo funcional al intento de una restauración conservadora en la Argentina”.

Ante el fracaso de la reunión, las autoridades de la convención provincial apelaron a los estatutos partidarios y dispusieron que los convencionales definan en un plazo de 48 horas una nueva fecha. La misma será luego de concluido el cónclave nacional, lo que torcerá de manera casi definitiva el marco concreto de alianzas.

En este escenario de posturas irreconciliables, cabe la posibilidad de que la UCR no pueda doblarse y termine por romperse.

Un anticipo de esto fue el alejamiento del diputado bonaerense, Eduardo Santín, quien anunció que no seguirá perteneciendo al bloque de la UCR y formará otro unipersonal en Diputados.

“El radicalismo renunció a las banderas democráticas, latinoamerinistas y de justicia social que alguna vez tuvo y que me llevaron a mí a adherir a esta fuerza. El objetivo que persigue la conducción de la UCR es armar otra Unión Democrática y ser una variante del caprilismo en la Argentina”, sostuvo el diputado, hombre de las entrañas ex senador Leopoldo Moreau, hoy en día cercano a las filas del kirchnerismo.

Las miradas de toda la dirigencia política estará puesta en lo que suceda el sábado en Entre Ríos.