Uno de los dirigentes de La Cámpora, Andrés Cuervo Larroque, fue designado por el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, como flamante ministro de Desarrollo de la Comunidad. Reemplazará a la camporista Fernanda Raverta, que pasó a la titularidad de la ANSES. Primereando Las Noticias habló en exclusiva con el ex diputado nacional, quien tendrá por delante uno de los desafíos más importantes, como es atender la grave situación social y alimentaria en medio de la pandemia por el coronavirus y luego de 4 años de ajuste macrista. 

PLN: ¿Lo sorprendió el llamado de Kicillof para ocupar la cartera de Desarrollo de la Comunidad?

Andrés Larroque: Como militante de una fuerza política siempre está la posibilidad de ser llamado a cumplir tareas en una función ejecutiva. Pero más allá de eso, sí me sorprendió el llamado de Axel. El planteo que me hizo, y el modo en que lo hizo, me contuvo rápidamente, porque es un desafío que me gusta. Hay que aprovecharlo. 

PLN: Imagino que la agenda inmediata va a estar marcada por la pandemia del coronavirus. ¿Cuáles son los objetivos que te planteó Kicillof para la gestión más próxima?

AL: Hay que estar preparados para esta situación de emergencia. Pueden aparecer ponderables y hay que estar atentos para dar las respuestas que sean necesarias. Por supuesto, el área que conduce este proceso es Salud, pero nosotros tenemos que poder complementar y brindar asistencia. Estamos en un momento particular, porque toda la fuerza del ministerio se puso en función de enfrentar la pandemia. Y es lógico. En ese marco, vamos a coordinar con todos los actores que están en el territorio: los intendentes, los movimientos sociales, los sectores religiosos, del tercer sector. Vamos a trabajar con todos para profundizar en el desarrollo de una red que nos permita establecer un sistema de alertas que nos sirva para actuar muy rápido. 

PLN: En relación al coronavirus: ¿Cuál es el primer tema que tiene que resolver mañana?

AL: Tenemos una responsabilidad en todo lo que tiene que ver con alimentación. Tenemos que dar respuestas a casi 2 millones de chicos. Se aumentó la inversión en ese sentido en 1500 millones de pesos en este tiempo. Ese es un tema central en el que vamos a trabajar sobre lo que venía haciendo el ministerio con Fernanda. Además, tenemos que estar atentos a todas las áreas del ministerio. Por ejemplo, vamos a trabajar en relación a la economía popular para tratar de ir recuperando actividades durante el aislamiento. Es uno de los sectores más golpeados por la pandemia. 

PLN: En su discurso de asunción, hizo énfasis en la coordinación territorial. ¿Cómo imagina esa articulación con los intendentes, muchos del peronismo pero también hay de otras fuerzas políticas? ¿Piensa en comité de crisis por regiones?

AL: Veremos el formato de organización. Es un tiempo complejo para hacer reuniones, además. Vamos a tratar de llegar a la última manzana de la provincia de Buenos Aires. Esas articulaciones ya existen pero las vamos a profundizar. La verdad peronista número 19 dice que "constituimos un gobierno centralizado, un Estado organizado y un pueblo libre". Es ahí donde reside la respuesta que debe dar el Estado ante esta situación extraordinaria por la pandemia, pero en muchos casos, hablamos de problemas que ya estaban el 10 de diciembre, por la grave situación social que heredamos después de 4 años de gobiernos macristas, en Nación y provincia. 

PLN: Al respecto: ¿Qué diagnóstico le dejó Fernanda Raverta, su antecesora en el ministerio, sobre la situación social en Buenos Aires?

AL: Tenemos que tener en claro que la situación era muy dura antes de la pandemia. Por supuesto que el coronavirus golpea mucho más a aquellos que venían rezagados. Hay gente que llegó a la pandemia sin trabajo, sin poder comer, con deudas de todo tipo. El diagnóstico era muy complejo ya sin la pandemia. Pero ahora hay un estado provincial y nacional que tiene la voluntad de ponerse al servicio de nuestro pueblo para resolver estas cuestiones tan difíciles. 

PLN: Como suele pasar con los dirigentes de La Cámpora que pasan a la función pública, atraen las miradas de los medios de comunicación opositores. ¿Qué le genera esa situación?

AL: Son las generales de la ley. Cuando se toma notoriedad, por la consolidación de la organización, eso atrae la atención. Estamos preparados hace tiempo para esos niveles de exposición. Te diría lo contrario: a nosotros nos sirve ese seguimiento, para ser mejores en la gestión. Aprendimos a convivir con esa mirada y la agradecemos, aunque muchas veces no coincidamos con los planteos y sus modos. 

PLN: Está terminando de definir los equipos que te van a acompañar en la gestión. ¿En qué perfil de funcionario está pensando para incorporar al ministerio?

AL: El corazón de este ministerio son las organizaciones del campo popular. Los funcionarios tienen un rol importante pero el corazón de este ministerio son los sectores de la sociedad que están organizados. El protagonismo está en el pueblo organizado y nosotros tenemos que acompañar a esa organización que produce nuestro propio pueblo. Tengo además la suerte de que la ministra anterior fue Fernanda Raverta, que es una compañera que admiro. Es un ministerio muy bien organizado. Así que el 70/80% de los espacios se van a mantener tal cual están ahora. Después, vamos a tener que hacer algunos reemplazos porque lógicamente Fernanda se va a llevar a algunos compañeros y compañeras con ella a la ANSES. Como sea, nos vamos a nutrir de cuadros políticos y sociales que produce nuestro pueblo, sea de cualquier organización. 

PLN: Por último: ¿Cómo analiza esa discusión que se viene dando en muchos ámbitos entre cuarentena y economía? El aislamiento está siendo muy exitoso para contener el coronavirus pero tiene un impacto alto sobre la cuestión social y productiva. 

AL: Contrariamente a lo que piensan muchos sobre el peronismo, nuestra filosofía y nuestra doctrina tiende a buscar el equilibro. Ese equilibro es dinámico. Tendemos a pensar los peronistas que las posiciones extremas no son buenas ni sirven. En ese sentido, hay que saber administrar ese equilibro. Y eso te lo da el contexto, que es dinámico. En un momento se necesitó una cuarentena muy firme pero ahora se está flexibilizando de manera leve. Veremos cuál es el contexto para seguir avanzando. El error grave es ser pro-cuarentena o anti-cuarentena, pro-economía o anti-economía. Hay que buscar un equilibro para enfrentar una situación excepcional y muy delicada. Tenemos que saber que estamos ante un escenario muy difícil, pero hay un Estado dispuesto a hacer todo lo necesario para enfrentar esas dificultades. 

PLN: ¿Imagina una gestión muy de calle y no tanto de oficina?

AL: Las dos cosas. Vale lo mismo que dije recién. Hay que ser equilibrados. Por supuesto, que lo que me gusta tiene que ver con lo territorial, y mi impronta va a pasar por ahí. Pero el trabajo de oficina es muy importante para acompañar esa territorialidad; para resolver los desafíos que nos propone la sociedad hay que hacer mucho trabajo en el ministerio para que los trámites burocráticos avancen con la velocidad suficiente.