Eduardo Enrique de Pedro, conocido por todos como "Wado", es actualmente el principal armador electoral de la provincia de Buenos Aires del kirchnerismo duro. A ello se abocó desde que la Presidenta lo nombró Secretario General de la Presidencia, en reemplazo de Oscar Parrilli el pasado 26 de febrero. Pero el joven camporista no es solo uno más del redil, sino que encabeza un recambio generacional y político respecto de los tradicionales operadores políticos.

Efectivamente, Javier Fernández y Juan Carlos “Chueco” Mazzón, dos históricos operadores judiciales y políticos, han sido desplazados por la Presidenta. Lo mismo que los ex funcionarios de Inteligencia, como Francisco “Paco” Larcher.

El cambio apunta a un perfil más cristinista, y algo menos pragmático sobre la ingeniería electoral, lo cual implica por caso privilegiar al camporismo en detrimento de otras opciones que a priori serían más competitivas. En tal sentido debe entenderse el alejamiento del “Chueco” Mazzón por solicitud de Cristina Fernández. El veterano armador del peronismo presumiblemente se pasaría al riñón sciolista.

De todas formas, hay que tener en cuenta que “Wado” es el más sciolista de La Cámpora, por así decirlo. Mantiene buena relación con el gobernador, pero desde luego, su vínculo privilegiado es con Máximo Kirchner y con la propia Cristina, con quienes mantiene línea directa, lo cual lo destaca por sobre el resto de los integrantes del gabinete.

Sus dos manos derechas son su tío, el diputado bonaerense Alberto España, y uno de sus hermanos de crianza, Gerónimo Uztarroz, que trabajan con él en el armado electoral. España, de hecho, es uno de los principales impulsores, junto con De Vido, de la candidatura a gobernador del presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez.

En pocas semanas, Wado salió en la foto con los intendentes repatriados del massismo, que por ahora son cuatro, pero podrían ser más en las próximas horas. De Pedro amasa la vuelta, los contiene y negocia las condiciones del regreso al FpV.