En un nuevo capítulo del conflicto entre el gobierno bonaerense y los trabajadores del Astillero Río Santiago de Ensenada, desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de esa localidad, denunciaron que “policías ingresaron al predio a llevarse a un compañero”, en el marco de una aparente causa judicial, y reiteraron sus acusaciones de “persecución y apriete”. 

Cabe recordar que, en abril de este año, la gobernadora María Eugenia Vidal intervino por decreto el Astillero y nombró a Daniel Capdevilla como nuevo presidente, quien llegó a la fábrica de Ensenada con vehículos de prefectura. En ese momento, los trabajadores repudiaron la “militarización” del predio y se declararon en estado de alerta luego de los despidos del personal jerárquico de carrera.  

“Fuimos a buscar una reunión para que nos den respuesta sobre el tema de los insumos, inversión y trabajo para el ARS y como respuesta tuvimos que el Gobierno y el nuevo presidente, Capdevilla, están persiguiendo a los delegados” dijeron desde el gremio en un comunicado.

“Hoy entró la policía, la DDI La Plata, a la empresa a buscar a un compañero. No queremos denuncias, persecución ni aprietes a los trabajadores”, se indicó desde ATE Ensenada, cuyo secretario general es Francisco Banegas.

Por este tipo de situaciones, la Comisión Administrativa de ATE Ensenada denunció una persecución gremial por parte de las nuevas autoridades, encabezadas por el interventor Capdevilla. 

En ese sentido, señalaron que “se ha avanzado en la quita de horas de insalubridad y jornada reducida de ciertos sectores de la empresa, no han dejado sacar trabajos del sector estructura para un armador argentino” y denunciaron que existe “una presión en intimidad y generar temor entre los trabajadores, 

Además, afirmaron que “hay automóviles que pasan sospechosamente por la puerta del gremio y toman fotografías, sin contar que en la empresa hay un maltrato manifiesto con los trabajadores”.