Mientras que el intendente de La Plata, Julio Garro, se embandera junto a otros mandatarios de Juntos por el Cambio en el reclamo por la vuelta de las clases presenciales y mantiene un férreo discurso en defensa de la educación, sus acciones en la gestión muestran una realidad totalmente distinta.  

Esta contradicción se puede ver en la Subsecretaría de Educación, un área clave para combatir la deserción escolar, que se encuentra acéfala desde octubre del año pasado, cuando la funcionaria Silvia Cardelli dio un paso al costado y, desde ese entonces, el cargo se mantiene vacante.  

Tal como informe el sitio platense “Diario Contexto”, los docentes de las 38 instituciones que pertenecen al Sistema Educativo Municipal comenzaron una serie de reclamos y denuncias por las irregularidades que presenta la gestión educativa municipal y las condiciones laborales. Sin embargo, el problema pasa por la la ausencia de un interlocutor.

Acorde al reclamo de los docentes, tras la salida de Cardelli “todo lo que había hecho se vino para abajo», y desde entonces nadie fue nombrado para ocupar ese cargo, por lo que tanto trabajadores del área como docentes municipales no encuentran un interlocutor que atienda sus reclamos.

En este escenario se encuentra un grupo de docentes que días atrás lanzó un duro comunicado denunciando a la gestión municipal por «la falta de compromiso y desinterés en primer lugar por la infancia, y segundo con todo el personal y con las 38 instituciones con las que el Municipio cuenta, dejándonos expuestos a situaciones de riesgo en todo momento».

Según enumeraron en el comunicado, las docentes se encuentran precarizadas, siendo «en la mayoría de los casos contratadas/mensualizadas por 3 meses», sin estatuto, con salarios a la baja y con serias irregularidades en las suplencias. Asimismo, advirtieron que hay personal que no se encuentra capacitado a cargo de niños y niñas y «condiciones desastrosas en las instituciones (paredes electrificadas, ratas, inundaciones, falta de agua, pérdidas de gas, entre otras cosas)».

Según el portal Contexto, el secretario de Cultura y Educación del Municipio, Martiniano Ferrer Picado, no ha brindado soluciones a las demandas del personal docente. Paradójicamente, en las últimas horas el funcionario se mostró preocupado por la deserción escolar y manifestó “el temor que se genera como ciudadano platense” ante la situación de que “hay 15 mil chicos que, desde el año pasado a la actualidad, no tuvieron directamente contacto con los establecimientos educativos». Asimismo, indicó que “Julio Garro tuvo la predisposición de colaborar con las escuelas para generar las condiciones necesarias para poder cumplir los protocolos y que realmente sean espacios seguros”.

Sin embargo, las docentes también denunciaron que en la presencialidad trabajaron «con protocolos mentirosos, ya que las instituciones no reúnen las condiciones dignas para recibir tanto a los niños como a todo el personal educativo».