El intendente macrista de Tandil, Miguel Ángel Lunghi, decidió levantar todo tipo de restricciones contra el coronavirus, mientras aumenta el número exponencial de casos en todo el país. Además, decidió "cortarse solo" y terminar con el sistema de fases que había definido la provincia de Buenos Aires. Insólito. 

Desde el gobierno bonaerense lo salieron a criticar: “Este fin de semana vimos en varios municipios la decisión de reabrir los bares contradiciendo no una decisión política sino sanitaria. Hay distritos que han tomado decisiones propias como Tandil, donde por decreto se desacopla de las indicaciones de presidencia y del gobernador y toman un sistema propio”, aseguró Teresa García, ministra de Gobierno. 

En ese marco dijo que “Tandil no es una ciudad amurallada, está en una región sanitaria con contagios comunitarios, es inentendible la decisión del Intendente, ha sido no sólo inconsulta sino absolutamente irresponsable cuando ve como se ha comportado el virus en la Provincia y en el país. Indica además la poca solidaridad con sus pares, independientemente del partido político porque este mismo efecto contagio se produce en otros distritos”.

“Cuando uno toma las decisiones tiene que hacerse cargo de las consecuencias, deseo desde el fondo del corazón que no siga circulando el virus en Tandil pero si así lo hiciera el único responsable será el Intendente”, advirtió García.

Además, destacó que “es muy difícil todos los días que no se puede abrir, es antipático, el más interesado en que se abra la actividad productiva y comercial es el Gobernador. Me parece que no se advierte la gravedad de la enfermedad. El personal de salud nos dice que no da más, que están agotados, nos alerta, la circulación es cada vez mayor y no se entiende cómo en algunas jurisdicciones se incite a que la gente salga, se agolpe, consuma”.