Con un abanico amplio de profesiones y oficios laborales quedó constituido el primer cuerpo de jurados bonaerenses. Un pedicuro, un ama de casa, cuatro empleados, tres docentes, un científico, un fotógrafo, un técnico del área de salud, dos jubilados y dos comerciantes fueron elegidos esta tarde para el primer juicio por jurados en la Provincia de Buenos Aires.

A esa variada selección se llegó después que de las 42 personas que se presentaron hoy, la fiscalía y la defensa recusaran sin causa a cuatro cada una y a dos con un motivo que no fue revelado.

Entonces quedaron 32 personas y de ahí se hizo un sorteo mediante un sistema electrónico provisto por la Suprema Corte, que se efectuó en la secretaria del tribunal.

"Es un perfil heterogéneo", dijo una fuente judicial a Télam, que manifestó que "había gente que estaba entusiasmada", y valoró que nadie se haya levantado cuando el juez pregunto en la sala si alguien consideraba que no debía ser jurado.

Antes, la fiscal Ana María Armetta y la defensora Verónica Jollice habían buscado "un perfil de jurado" haciendo preguntas generales y otras que tenían que ver con el caso.

Luego de la elección del jurado, el juez Francisco Pont Verges les dijo: "Esta es la tarea más importante para un ciudadano, establecer si una persona es culpable o inocente del delito, basado en la prueba escuchada en el juicio".

Luego, les advirtió que "no pueden opinar públicamente del hecho traído a juicio" ni hablar con ninguna persona por ningún medio, ya sea por teléfono o correo electrónico, ni hablar entre si.

"Tienen que vernos actuar. Durante el juicio van a permanecer en la sala y van a ir a comer a la sala de deliberaciones", les explicó.

Los jurados fueron informados de que serán llevados y traídos a los Tribunales de San Martín mediante la utilización de autos oficiales y que si son monotributistas pueden pedir la dieta de 640 pesos diarios.