Desde el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, a cargo de Sergio Berni, enviaron notificaciones a unos 400 policías y los desplazaron de su cargo por haber participado de la sedición policial del año pasado y haber utilizado patrulleros y las armas reglamentarias para la protesta.

La notificación se dio en medio de una semana en la que un sector policial incitaba a realizar nuevas marchas el próximo 12 de febrero en distritos de la costa como Pinamar y Mar del Plata y La Matanza, en reclamo de nuevas subas salariales.  

La nota que recibieron en distintas comisarías de la Provincia detallaba que “Joaquín María García, en mi carácter de auditor sumarial de la Auditoría General de Asuntos Internos del ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, por presunta infracción del decreto 1050/09, solicito tenga a notificar a los siguientes efectivos”. En el comunicado se mencionan con nombre, apellido y cargo a unos 400 hombres y mujeres policías bonaerenses.

La medida se definió por la sublevación que se dio entre los días 8, 9 y 10 de septiembre en la puerta de Casa de Gobierno de La Plata, y que terminó en la Quinta de Olivos. Dichos días las fuerzas de seguridad protestaron en horario de trabajo, utilizaron patrulleros y las armas reglamentarias, disposición que no está permitida.

Semanas atrás,  Axel Kicillof se refirió al reclamo de un grupo menor de efectivos que pedían la equiparación de los sueldos con la policía de Capital Federal o de Nación y el aumento de las Horas Cores y que habían convocado a una marcha este viernes 12 de febrero. Allí, el mandatario había señalado que, “de momento no tengo ningún comentario” y evitó generar cualquier tipo de polémica. 

Por su parte, y tras haberse enterado de las notificaciones, desde el grupo de Facebook, “Policía Reclamando” catalogaron las notificaciones como un “manotazo se ahogado” y agregaron: “Berni esas no son las soluciones que tenes que utilizar en meter miedo y en querer frenar el reclamo, porque estás generando más malestar. La solución es reconocer que lo que se está pidiendo es la realidad de los efectivos están pasando”.

Fuente: El Destape