En el marco de una serie de reuniones con productores e industriales, el gobernador estuvo esta mañana en el partido de Lincoln, donde fue recibido con un escrache por parte de una agrupación de “Padres Organizados” por el reclamo del retorno de la presencialidad en las aulas de ese distrito.

Como sucedió en otras oportunidades, como fueron las minúsculas manifestaciones en la puerta de Gobernación con la presencia de dirigentes de la oposición, esta vez se vio a la diputada provincial de la UCR, Vanesa Zuccari, impulsando la protesta con vehemencia.  

Si bien en la mayoría de los municipios las clases presenciales ya volvieron debido a la caída de cantidad de contagios, Lincoln aún se encuentra en fase 2 por su alta incidencia de casos positivos según cantidad de habitantes. Ayer mismo se confirmaron 53 contagios de coronavirus y la cantidad de casos activos llegó a 245, un número alto para un municipio de 42 mil habitantes.

Allí, la situación es compleja, al punto que el propio intendente, Salvador Serenal, también radical, se contagió hace pocas semanas y debió ser internado en Junín, hasta donde se llevó un respirador del hospital municipal, generando un escándalo que impactó a nivel nacional.

Luego de la protesta y la polémica, Kicillof habló con la radio local Posta de Lincoln y calificó a la protesta como “un grupito pequeño de gente muy ruidosa”. “Estoy de acuerdo con que protesten, por eso lo pueden hacer pero las autoridades locales tiene que hacer que se respeten las normas”, añadió.

El Gobernador bonaerense también cuestionó directamente a Zúccari. “Si quieren ir a buscar votos haciendo un falso reclamo, si vamos a hacer política con el descontento que lógicamente hay... la verdad, el oportunismo, y no puedo decir nada de ella, que haga de su vida lo que quiera, pero la sociedad evalúa”, dijo.

“A mí no me van a encontrar haciendo politiquería barata, de baja estofa, para ganar unos votos” afirmó Kicillof.