El polémico caso del presidente de la Cámara de Diputados bonaerense y dirigente de confianza de la gobernadora María Eugenia Vidal, Manuel Mosca, quien tiene en su contra denuncias de mujeres por acoso y abuso sexual, tendrá un nuevo capítulo en la sesión del próximo jueves 9 de mayo, cuando sus pares traten el pedido de licencia y desafuero solicitado por el propio Mosca.

Cabe recordar que la semana pasada, el titular del cuerpo legislativo se anticipó a los rumores de las denuncias en su contra y se presentó ante una fiscalía platense para denunciar que él y su entorno eran extorsionados por una o varias personas en relación con este tema. En paralelo, pidió una licencia de 60 días y solicitó que se le quiten los fueros parlamentarios para que sea investigado.

Posteriormente, una militante del PRO se presentó el sábado pasado ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia, en donde narró haber sido víctima de situaciones de acoso sexual por parte de Mosca. A partir de ello, el caso ya estaría en un juzgado porteño, sin que trascendiera la identidad de la denunciante, quien según sus propios dichos podría acercar testimonios de otras mujeres que habrían pasado por una situación similar.

A partir de esta bomba política, se abre la incertidumbre sobre la conducción de Diputados. En el bloque que responde a Vidal, el caso generó ruido político y, aunque mantienen un silencio orgánico, son varios legisladores que manifestaron en off su enojo por la situación.

En caso de que avance la licencia y el desafuero de Mosca, la presidencia de la Cámara quedará en manos de la actual vicepresidenta, Marisol Merquel, que responde al bloque de los intendentes del peronismo. Desde la bancada oficialista pusieron el grito en el cielo “porque el cambio de conducción se efectivice justamente en un año electoral”. En tanto, la vicepresidencia sería para el diputado de Unidad Ciudadana, Carlos “Cuto” Moreno.  

Más allá del cortocircuito dentro del bloque de Cambiemos, la dinámica política para este año iba a replicar un “parate legislativo”, como sucedió el año pasado. Las ínfimas sesiones convocadas en 2018 y el rechazo a proyectos de la oposición generaron el cuestionamiento hacia el rol de Mosca como conductor de la Cámara. Además, se suman dos factores: el año electoral, que afecta funcionamiento del cuerpo legislativo, por un lado, y el hecho de que la Gobernadora ya cuenta con las principales herramientas para su gestión, como el presupuesto, la autorización del endeudamiento y las emergencias en seguridad e infraestructura.

De todas formas, resta saber la postura de los principales bloques opositores con respecto al pedido de Mosca. Ante la consulta de este portal, fuentes de Unidad Ciudadana respondieron: “No recibimos ninguna información oficial. No sabemos ni por qué pide la licencia, ni las razones de la solicitud de su propio desafuero. Nos enteremos todo por medios de comunicación. No hubo ningún informe por escrito”.

Ante la falta de diálogo en ámbitos institucionales, la bancada se reunirá este miércoles para analizar su postura para la sesión del jueves. Por su parte, el presidente del bloque del Frente Renovador, Rubén Eslaiman, deslizó que no votará el pedido de licencia, pero sí el desafuero. “No corresponde. Mañana, a cualquier diputado le formulan una denuncia falsa, ¿y va a pasar lo mismo” declaró Eslaiman a título personal.

Por lo pronto, este jueves 9 de mayo se definirá lo que sucede con el armador clave de la gobernadora Vidal en la Legislatura bonaerense.