Desde que en 2016 la gobernadora María Eugenia Vidal “desenganchó” de la ANSES el pago de las Asignaciones Familiares de los empleados públicos de la Provincia. De esta manera, perdieron más de la mitad de su valor y hoy muestran montos prácticamente irrisorios.

Así lo aseguraron desde el Frente Gremial Docente, que agrupa a los principales sindicatos del sector. Hablaron de una diferencia profunda por la falta de equiparación entre lo que paga la Nación y lo que destina la Provincia.

“Desde 2016, Vidal desenganchó de la ANSES las Asignaciones familiares de la provincia y nunca las equiparó”, señalaron las organizaciones, según reseñó Infocielo. El agravante es que la Gobernación congeló las actualizaciones a octubre de 2018 mientras que la Nación dio una última mejora junio del 2019.

La Federación de Educadores Bonaerenses realizó y difundió las fuertes desigualdades. Consignó así que, para la asignación por hijo menor de 18 años, la ANSES entrega $2250 y la Provincia $950; por adopción, ANSES da 15696 y la Provincia $9863; por nacimiento, la diferencia es de $2622 contra $1646; y por hijo con discapacidad es casi el doble: $7331 a $3256.