“Además de garantizar la defensa de posiciones satelitales nacionales, significará un importante ahorro económico en los próximos años y la posibilidad de posicionar a nuestro país en la vanguardia de la industria satelital, favoreciendo la exportación de productos y servicios de alto valor agregado, que tienen como correlato un impulso sostenido en la generación de empleo calificado y muy bien remunerado”, destacó Norberto Beliera.

Al igual que el ARSAT-1, este satélite fue diseñado por ARSAT, una empresa del Estado Nacional creada por Ley en el año 2006 y que desde el 2007 tomó el control de los servicios con satélites alquilados y comenzó el desarrolló del Sistema Satelital Geoestacionario Argentino de Telecomunicaciones (SSGAT), que implica el diseño y fabricación de satélites propios, su lanzamiento, puesta en órbita y la correspondiente comercialización de servicios, recordó Beliera.

En el mismo sentido remarcó que "hay una sólida decisión política de apostar por el desarrollo de la ciencia, la tecnología y fundamentalmente la ingeniería argentinas, sobre todo si tenemos en cuenta que el principal contratista es Invap, una empresa de alta tecnología de la provincia de Río Negro".

Agregó luego Beliera que "entre ambas empresas crearon en 2010 el Centro de Ensayos de Alta Tecnología (CEATSA), único en Latinoamérica que permite hacer ensayos ambientales en satélites de esta magnitud, demostrando porqué hoy nuestro país se suma al selecto grupo de naciones que tienen capacidad para construir sus propios satélites".