Francisco De Narvaez parece haber dejado el perfil bajo que lo caracterizó en su llegada al massismo. Sabiendo que era el último en sumarse a ese barco, el colorado mantenía la prudencia en sus declaraciones públicas.

Sin embargo, los números que hasta ahora le resultan esquivos al Frente Renovador en la Provincia de Buenos Aires, le hicieron perder la paciencia.

En declaraciones a un medio nacional, De Narvaez señaló que “en la provincia de Buenos Aires hay que hacer una gran interna de toda la oposición para terminar con el kirchnerismo”.

Como todo hace suponer que esta idea surge de una iniciativa propia, el diputado agregó que “hay muchos dirigentes del Frente Renovador que pensamos lo mismo”.

La iniciativa del arribista del massismo tiene un motivo claro: las encuestas no le dan luz verde a los dirigentes del Frente Renoador en la provincia para quedarse con el principal bastión nacional.

Si bien Sergio Massa sigue posicionado expectante en las encuestas, el tigrense les comunicó el fin de semana a los intendentes bonaerenses que se abrían las PASO en los distritos con el aval de los alcaldes.

La dispersión de "figuras" massistas que intentan llegar a la gobernación hace que se debiliten sus chances. Ya Posse decidió retirarse y llevarse algunos dirigentes por las indefiniciones. Mientras tanto Giustozzi y Mónica López, otros dos contendientes, están enfurecidos.

A pesar que todos los espacios de la oposición tienen más de un precandidato a gobernador, el oficialismo todavía no definió “su” aspirante bonaerense, aunque se sabe que el PJ acuartela votos suficientes para seguir gobernando el mayor distrito del país, más allá de cualquier acuerdo.