Mientras una porción de radicales ya negocian con Sergio Massa un garrochazo de cara a 2017 para integrar las filas del Frente Renovador, una porción de dirigentes del radicalismo bonaerense salieron al cruce ayer sobre esa posibilidad.

Fue el vicepresidente del Senado provincial, Carlos Fernández y el titular del Foro de Intendentes Radicales cruzaron el ex intendente de Junín y actual integrante del directorio del Banco Provincia, Mario Meoni, quien vaticinó que en un futuro cercano "muchos" radicales descontentos con el "destrato" que le dispensa el macrismo en Cambiemos "tocarán las puertas del massismo".

"Ninguno en el radicalismo está pensando en el Frente Renovador como una opción de alianza, muy por el contrario, estamos empeñados en lograr el fortalecimiento de nuestro partido dentro de Cambiemos", dijo Fernández, quien minimizó el reciente pase del ex precandidato a intendente de Cambiemos en Campana, Axel Cantlon, y el concejal de Pergamino, Arturo Terrile, anunciado ayer por el propio Meoni.

En ese sentido, evaluó que el pase de Cantlon y Terrile "son decisiones individuales" que de "ninguna manera suponen un movimiento de radicales" hacia la fuerza de Sergio Massa e ironizó: "Parece que somos un bocado apetecible, todo el mundo quiere cooptarnos".

Atento al descontento de algunos boina blanca con el PRO, el líder del Frente Renovador retomó su estrategia de seducción de dirigentes radicales con la mirada puesta en los comicios del año próximo, algo que intentó para las presidenciales del 2015, pero que quedó sepultada cuando la UCR decidió integrar Cambiemos junto al PRO y la Coalición Cívica-ARI.

Fernández -candidato a presidir el Comité Provincia por el sector que lidera Ricardo Alfonsín- descartó que el malestar de un sector del radicalismo por la "poca injerencia" del partido en las decisiones del gobierno de María Eugenia VIdal y la incorporación de una "pata peronista" a la alianza gobernante pueda generar un éxodo hacia el Frente Renovador.

Las incorporaciones más relevantes fueron el del massista Joaquín De la Torre, que se sumó como ministro de Producción, y el del intendente de Azul, Hernán Bertellys, que adhirió a Cambiemos.

"No veo nada de eso; nosotros buscamos que la UCR tenga un rol protagónico en Cambiemos, pero ninguno está mirando para el Frente Renovador", dijo el senador provincial y apuntó al ex radical Meoni, quien recaló en el massismo, tras su paso por el kirchnerismo y de experimentar un acercamiento al PRO: "Para algunos los partidos sirven si les hace ganar una elección, juegan al salto con vallas; otros defendemos convicciones y principios".

Días atrás, Meoni afirmó que la puertas del FR están abiertas para los radicales descontentos con Cambiemos en la provincia de Buenos Aires, detalló que "en estos últimos 30, 40 días, ya se han incorporado concejales, dirigentes de numerosos pueblos de la provincia de Buenos Aires" al massismo e, inclusive, "dentro del propio radicalismo están pensando en hacer un planteo el año que viene de modificar las políticas de alianzas que tiene el partido".

"Irse al Frente Renovador es elegir el pasado, Massa representó una parte importante de los gobiernos kirchneristas", disparó Gargaglione, quien, si bien dijo "no creer" en un fuerte pase de correligionarios al FR, planteó la necesidad de contener a los radicales en todos los municipios del territorio bonaerense "los que gobierna y los que no gobierna el radicalismo y demostrarle que el mejor destino para la República es Cambiemos".

En ese sentido, el titular del Foro de Intendentes confió en que la "mesa de diálogo" con representantes del PRO y la UCR, conformada la semana en una reunión encabezada por el ministro de Gobierno, Federico Salvai, servirá como ámbito para "resolver" las tensiones entre radicales y macristas, tanto en lo que se refiere a políticas públicas, como a la estrategia electoral de Cambiemos en el principal distrito electoral del país.