Hace dos meses, el intendente macrista de Tandil, Miguel Lungui, decidió de forma unilateral apartarse de las fases de aislamiento obligatorio implementado por el gobierno de Axel Kicillof por considerar que era una medida restrictiva.

El resultado de su acto de irresponsabilidad se vive con máxima tensión en Tandil con un sistema sanitario local al borde del colapso. Sucede que en un mes pasó de promediar 50 casos de covid por día a 150, el triple en la curva.

Ante la grave situación, el intendente ahora decidió restringir la circulación con una reducción de horarios comerciales y hasta amenazó con el “cierre total” en caso que no haya una baja en la curva de contagios.

“Es imperioso continuar reduciendo la circulación de personas y la movilidad para poder hacer frente a esta pandemia. La distancia entre personas y el uso de los elementos de protección que ya todos conocemos son las únicas herramientas que tenemos para protegernos de esta pandemia que golpea implacablemente a todo el mundo”, expresó el radical Lunghi.

Tandil pasó de registrar 40 infectados el 5 de octubre a 100 al día 10 del mismo mes. Para el 28 los contagios ascendieron a 153 nuevos contagios y los casos activos sumaron 1.210.

Hace unos días, este portal publicaba la respuesta del gobierno provincial ante la crítica situación del municipio gobernador por Juntos por el Cambio. "Hemos tenido intendentes que han resistido las resoluciones de la Provincia. Pensaron que como no tenían casos estaban prevenidos de por vida y pasó lo lógico, al virus lo trasladamos las personas. El intendente de Tandil quiso que la región fuera una especie de Fortín Pampa y pasó lo que tenía que pasar, hay una ola de contagios en Tandil", describió en su momento la ministra de Gobierno bonaerense, Teresa Garcia, en declaraciones a la prensa.