Desde Cañuelas los dirigentes bonaerenses alertaron sobre una posible intervención de esa fuerza política y responsabilizaron al oficialismo.

El Partido Justicialista (PJ )Bonaerense realizó ayer en Cañuelas su primera cumbre tras la intervención del partido a nivel nacional.

Con la presencia de José Luis Gioja, que fue desplazado del PJ nacional por la jueza María Romilda Servini de Cubría, los dirigentes bonaerenses advirtieron sobre una posible intervención en la Provincia y le apuntaron al macrismo.

"Detrás de esto hay una mano amarilla", dijo el vicepresidente del PJ Bonaerense, Fernando Gray, en alusión a la presunta injerencia del PRO en la decisión de la jueza federal. "Quieren proscribir al peronismo nacional y ahora vienen por el de la Provincia", alertó.

Gioja, en tanto, señaló que los apoderados del partido están trabajando para aportarle a la Justicia los elementos necesarios para demostrar que el PJ no debía ser intervenido. En ese marco, según consignó la agencia DIB, agregó: "El peronismo no debe perder de vista el objetivo: volver a ser gobierno en 2019 y colocar en la Casa Rosada a un presidente que represente al pueblo".

Durante la reunión en Cañuelas, los intendentes y dirigentes del PJ también analizaron la situación económica y social de la Provincia y subrayaron la necesidad de elaborar "propuestas superadoras en favor de los bonaerenses golpeados por las políticas de ajuste".