¿Cuál es la razón de los frecuentes viajes de Maurcio Macri a la ciudad bonaerense de Tandil?.

Allí es sabido que el primer mandatario y su familia descansan y se recrean en la estancia La Carlota.

Cerca del lugar, se encuentra la cancha de golf preferida de Macri, ubicada dentro del country El Valle y propiedad de su íntimo amigo, el empresario Nicola Parasuco.

Hasta acá, nada que genere sorpresa, es sabido el gusto de Mauricio por este deporte de elite.

Pero, ¿por qué la amistad entre el presidente y el dueño de la cancha de golf preocupa a Vidal?

La respuesta hace necesaria la reconstrucción de la vida del empresario Nicola Parasuco.

Nicola Parasuco, de origen Siciliano, llegó al país siendo de humilde. Se la "rebuscaba" vendiendo pastelitos en un canasto por las sierras de Tandil, hasta que un día un comerciante le ofreció vender quiniela, hecho que iniciaría su vínculo con la mafia del juego clandestino.

De niño pastelero a levantador de apuestas, el siciliano se adueñaría con el tiempo de todo el negocio local y construiría su familia en torno a los turbios negocios que se desprenden del juego clandestino.

Ahora, entra en esta historia que parece ficción, la flamante gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, que promete terminar con el juego, el narcotráfico y la corrupción en la provincia. Sin embargo, el vínculo entre Parasuto y Macri genera malestar y no es para menos, lejos de la ficción, la amistad entre ambos está plagada de hechos reales.

Debido a su mala fama en la ciudad Tandil, el siciliano no pudo ingresar al tradicional Tandil Golf Club, donde se reúne cada tarde las familias más poderosas de la ciudad a compartir el juego.

Sin embargo, Parasuco se hizo construir su propia cancha de golf, la elegida por Mauricio Macri cada vez que visita la ciudad tandilense.

Pero la historia oscura de la familia de Parasuco también involucra un asesinato al menos públicamente conocido.

Ezequiel, uno de sus hijos y dueño de la empresa que comercializa terrenos en Tandil llamada Vaesta, estuvo involucrado en un crimen ocurrido hace 20 años, en el que ahorcaron a un remisero, Germán Garmendia.

Por este asesinato, Parasuco hijo, estuvo detenido 10 días y según las crónicas policiales de la época, la caratula de la causa llevaba su apellido como principal sospechoso.

La novia del remisero asesinado había señalado en el juicio que Parasuco la hostigaba porque antes habían sido novios y le pedía volver.

Al final, Parasuco fue absuelto, en voz baja se dice que es por los vínculos del padre con la justicia, sin embargo los vecinos de Tandil organizaron una marcha multitudinaria en su contra.

Vidal está en alerta. Las malas compañías del presidente pueden obstruir su discurso envalentonado. Sabe que duerme con el enemigo.