Aunque desde el entorno de Gustavo Posse indican que está todo cocinado, el PRO mantiene en suspenso la incorporación del intendente de San Isidro,  a las primarias para gobernador bonaerense.

Mientras continúa el diálogo y esperan que decante la indefinición de la UCR, el jefe comunal insiste en querer disputar con María Eugenia Vidal las PASO en la provincia.

Ayer, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, sostuvo al respecto: "Todavía no hay nada concreto, están charlando (en alusión a sus operadores con Posse)".

Aunque con esa frase Macri pareció enfriar las negociaciones, tres fuentes consultadas del comando de campaña del PRO aseguran que la incorporación de Posse "es muy probable", pero en tiempos más graduales.

En diálogo con Télam, Posse reiteró su "idea de participar de las PASO con Vidal, con Macri como candidato a presidente".

Esa opción va en contra de los intereses de Vidal -quien está de acuerdo con que se sume Posse a las PASO-, ya que le provocaría una mayor sangría de votos, a diferencia de si el intendente apareciera en la boleta bajo otro presidenciable.

Posse expresó tenerse fe en una interna con Vidal: "Sabemos hacer un armado político. Además, conmigo se vinieron listas enteras del Frente Renovador y del radicalismo que quiere ir con Macri".

En el marco de las negociaciones, el único pedido que hizo el possismo al PRO para una alianza electoral fue que Macri no le defina su candidato a vicegobernador.

Igualmente, Posse se mostró expectante a la definición de la convención nacional de la UCR el sábado próximo, en la que espera que su aliado Ernesto Sanz imponga su voluntad de alcanzar un acuerdo con el PRO.