En la sesión de este jueves, el Senado de la provincia de Buenos Aires convirtió en ley el proyecto denominado “Ángel Azul”, que tiene como objetivo garantizar la atención médica a través de la obra social IOMA para niños y niñas en situación de adopción.

Se trata de una propuesta de la diputada del Frente de Todos, Susana González, que trabajó junto a la Asociación Civil Ángel Azul de La Plata y luego tuvo el apoyo fundamental del ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque.

Acorde a los fundamentos de la autora del proyecto, el universo de los niños involucrados a través de esta normativa no supera los 3.000 y, en su mayoría, han atravesado situaciones de abuso de cualquier índole y abandono.

“Sabemos también que estos niños y niñas necesitan una cobertura primordial en cuestiones psicológicas y etarias y que no tienen la posibilidad de elegir quién puede ser su médico o médica”, manifestó la senadora del oficialismo, María Elena Defunchio, durante el debate en el recinto.

En concreto, propone la modificación al artículo 16 de la Ley 6982, con el fin de garantizar el acceso a la salud integral, sobre todo la psicológica, para estos niños, niñas y adolescentes que están bajo la guarda del Estado.

“Este tipo de políticas tienen la clara decisión política de nuestro Gobierno provincial de acompañar una vez más a los más vulnerables y seguir ampliando derechos, como lo venimos afirmando”, enfatizó la legisladora.

Luego, ratificó el compromiso con ese sector y señaló que “volvimos para ser mejores y para que una vez más podamos brindar más y mejores derechos para todos y todas y destacar el trabajo de Susana González que fue la autora del proyecto”.

En cuanto a la situación de los niños y niñas que permanecen en guarda del estado, la mayoría de las adopciones se da en niños de 0 a 2 años, mientras que los demás quedan en abrigo o situación de adoptabilidad hasta los 18, debiendo abandonar sus hogares de abrigo, sin la oportunidad de ser adoptados y sin una obra social.