El Indec informó ayer un derrumbe histórico del 11.5 por ciento en la actividad industrial durante el mes de septiembre. El correlato de la caída del sector implica miles de despidos. En ese contexto, el panorama laboral en la provincia de Buenos Aires es cada vez más sombrío.

Un recorrido por los distritos bonaerenses muestra la gravedad de la actual crisis productiva. En Avellaneda, la firma Gaelle despidió a más de 350 trabajadores en estos tres años. Hace unos días, la empresa de calzado Paquetá cesanteó a sus 600 empleados en Chivilcoy. También hubo despidos en la Metalúrgica Tandil, en la planta Canale de Lomas de Zamora, mientras que en la cerealera “3 Arroyos” peligran 300 puestos laborales.

En medio de esta crisis laboral, un análisis del Presupuesto 2019 que la gobernadora María Eugenia Vidal envió este martes a la Legislatura Bonaerense arroja un recorte de 115 millones de pesos en las partidas destinadas al Ministerio de Producción de la Provincia, conducido por Javier Tizado.

En 2018, los fondos destinados a la cartera encargada de promover el sector industrial fueron de $1.430 millones, mientras que para el año que viene el Presupuesto contempla unos $1.315 millones, un 8% menor. La caída es términos reales es mucho mayor si se tiene en cuenta la devaluación del peso, y su impacto en la escalada inflacionaria, que se produjo durante este año.

El ajuste de la mejor alumna del presidente Mauricio Macri en la producción industrial representa un leitmotiv de la administración vidalista. Durante 2017, el Ministerio de Producción estuvo acéfalo por más de seis meses, sin ningún funcionario a cargo, lo que generó duras críticas de los representantes de Pymes bonaerenses