Los intentendes de Quilmes, Morón y Tres de Febrero podrían despedir a más de un millar de personas de sus plantas de empleados públicos. En el caso de Martiniano Molina, reconoció en el telegrama de despido que era por "un pedido de las autoridades nacionales y provinciales". Se estima que alrededor de 3000 trabajadores quedarán en la calle considerando a los municipios bonaerenses, PBA y Nación.

Tanto Mauricio Macri como María Eugenia Vidal enviaron un mensaje claro a su tropa: es necesario ajustar la planta de trabajadores estatales. El oficialismo sabe que 2018 es "una buena" oportunidad para hacer lo más importante del ajuste ya que el año que viene habrá elecciones y no querrán estar debatiendo sobre estos temas en la campaña electoral.

Así las cosas, los jefes comunales de tres distritos importantes del GBA empezaron con las cesantías. Quilmes, Morón y Tres de Febrero piensan despedir alrededor de 1400 empleados.

En el caso de Morón, donde gobierna la ex pareja de Vidal, Ramiro Tagliaferro, los despidos tienen que ver con "brutal ajuste" que el municipio realizará de acuerdo a lo previsto en el presupuesto 2018. Así lo denunciaron las fuerzas de la oposición. Los despidos se darán en áreas sensibles: Centros de Desarrollo Infantil, en Niñez y Juventud, en la Casa de Abrigo para personas en situación de calle, en Empleo, en Políticas Ambientales, en Higiene, en el Departamento Vial, en Educación, en Salud. Ya hay confirmadas 100 cesantías pero podrían elevarse a 500.