A horas de la madrugada efectivos de la Gendarmería fueron enviados frente a la planta ubicada en Tristán Suárez para avanzar sobre el acampe que los empleados realizaban en repudio al plan presentado por el nuevo grupo empresario que se hizo cargo de la empresa y exigiendo el pago de salarios adeudados.

"Hoy a las 5.30 de la madrugada se presentó Gendarmería y empezó a reprimir. No estábamos haciendo nada, me da mucha impotencia", explicó Juan Leiva, uno de los trabajadores reprimidos, en declaraciones radiales.

En ese sentido, el mismo Leiva señaló que: "Vidal nos dijo que nos iba a ayudar y nos mandan a reprimir. Es un símbolo de lo que pasa en el país". Y agregó: "muchos laburantes de la empresa creyeron y votaron a Macri y hoy se golpean la cabeza contra la pared".

"El gobierno dice que ayuda a los que menos tienen y no están cumpliendo. No tenemos plata para darle de comer a nuestros hijos ni obra social", concluyó Leiva. Contra esto protestaban frente a la planta ubicada en el Jagüel, sobre la autopista Ezeiza-Cañuelas, en Esteban Echeverría, cuando a las 5.30 de la mañana grupos de la Gendarmería Nacional irrumpieron con balas de goma y gases lacrimógenos contra los trabajadores para desalojar el acampe.

Sánchez detalló que "hay varias personas heridas por balas de goma pero no de gravedad y muchos compañeros descompuestos por los gases". También agregó que "hay trabajadores demorados, aunque aún no tenemos la cantidad".

Tanto Mauricio Macri como la gobernadora María Eugenia Vidal han visitado las plantas de la empresa para prometer su reactivación y la reincorporación de todos los despedidos anteriormente. Hasta el momento, desde la asunción de Cambiemos, los conflictos en Cresta Roja no han dejado de incrementarse.

Cresta Roja fue reabierta en abril de 2016  con una reducción del plantel laboral y cambios en las condiciones de contratación. Si bien está funcionando, aún conserva serios problemas.

Al inicio de las nuevas operaciones, en mayo de ese año, la planta comenzó a faenar 80.000 pollos por día, cifra que hoy asciende a 130 mil. Antes de la quiebra, la planta de Esteban Echeverría faenaba 200 mil pollos por día, y la de Ezeiza, 180 mil.