Se trata del ente que controla los movimientos financieros de la gobernadora Vidal y de los 135 intendentes, así como de los organismos descentralizados provinciales.

El organismo desde este jueves tiene solo dos de los cinco miembros que prevé la ley y por ello ya no tiene la posibilidad de alcanzar quórum para dictar fallos y aplicar posibles sanciones.

El hecho sucede porque se jubiló un vocal responsable del análisis de las cuentas municipales, Gustavo Fernández. Ahora el tribulal solo tiene a su presidente, Eduardo Grinberg, y el vocal Miguel Teilletchea, a cargo de las reparticiones autárquicas.

Otras bajas fueron las del año pasado, cuando renunció otro de los controladores de los gastos minicipales, Héctor Giecco. Además, un año atrás falleció la cuarta vocal, Cecilia Fernández, a cargo nada menos que de los libros contables de la Gobernación.

En ningúno de los casos se nombró reemplazante alguno.

Por todo esto, desde ahora, el cada día más enclenque órgano de control de la provincia más grande del país, podrá reunirse a discutir (la oficina les quedará enorme) lo que lleguen e poder controla pese al vaciamiento, pero no podrán dictar fallo alguno para aprobar o rechazar las cuentas presentadas ni mucho menos aplicar multas, según publicó el diario La Nación.

Fuente: Infonews