Hernán Lacunza aseguró que durante el proceso de transición con la administración de Daniel Scioli la electa gobernadora María Eugenia Vidal se encontró "con una caja vacía, sin capacidad de crédito, con un bache fiscal inmediato que hay que cubrir de 10 mil millones de pesos".

En este sentido, destacó que se está "hablando con las futuras autoridades del gobierno nacional para armar un esquema de financiamiento, y poder cumplir con los compromisos", en relación al pago de sueldos y aguinaldos, y agregó que "la idea es que ni los contribuyentes ni los empleados públicos sientan las consecuencias de la transición".

"Vamos a conseguir los fondos, que hoy no están, y de ninguna manera está en nuestro de tablero de trabajo no pagar en tiempo y forma", expresó Lacunza en diálogo con radio La Red.

El futuro titular de Economía, además, cuestionó que la provincia de Buenos Aires "trabaja todos los meses con la lengua afuera juntando las monedas para pagar los salarios", y añadió que "la nómina salarial es actualmente de 15 mil millones de pesos".

En contraposición, recordó que Felipe Solá entregó la gestión con "el equivalente a dos meses y medio de sueldos", lo que le permitió al entonces nuevo gobernador (Scioli) "asumir y llevar adelante sus políticas", mientras que reprochó que Vidal "deberá administrar la escasez" y "dedicar energía en resolver lo urgente".

Por último, aseguró que está previsto para el primer año de gestión "un fondo de 13 mil millones de pesos" por parte del Gobierno nacional, en concepto de "corrección de la asimetría de lo que actualmente recibe la provincia de fondos federales".