Todos los reclusos de la cárcel de Dolores y más de 700 de la Unidad Penitenciaria Nº 15 de Batán realizan una huelga de hambre pacífica y denuncian el hacinamiento dentro de la cárcel y la emergencia humanitaria por falta de medicamentos y las demoras indebidas en el otorgamiento de beneficios legales.

La medida se lleva adelante en varios penales de la provincia de Buenos Aires, reclamando por mejoras en las condiciones de detención.

La Coordinadora de Familiares de Detenidos dirigió una carta al gobierno bonaerense y presentó una denuncia ante la Procuración General de la provincia. Entre las causas del reclamo, la organización citó “el total hacinamiento en que se vive en las distintas unidades carcelarias, sumado a la falta de medicamentos en el sector sanidad, con serios prejuicios para quienes padecen enfermedades terminales; las demoras indebidas en el otorgamiento de beneficios a pesar de reunir todos los requisitos legales, constituyendo un retardo de justicia; la excesiva duración de los procesos judiciales y la cantidad de gente sin sentencia firme, en algunos casos, hasta 15 años; el exceso en los plazos de duración de la prisión preventiva; la demora en declarar totalmente inconstitucional a la reincidencia; y la falta de vigencia del cómputo de privilegios para procesados que exceden los dos años de proceso”.

La Unidad Penal nº 6 ubicada en Dolores es la cárcel de la provincia con mayor superpoblación del territorio bonaerense, según indicó el Informe Anual 2019 de la Comisión Provincial de la Memoria. En septiembre pasado se constataron 905 alojados, una cifra que había llegado a estar en 950. La capacidad del penal es de 370 internos.

Entre las sobreocupadas, 23 cárceles bonaerenses superaron la marca de sobrepoblación global, siete están por encima del 200% y otras dos rebasan el 300%. La unidad 6 de Dolores fue en 2018 la más sobrepoblada del SPB: alojó a 3,4 personas cada 1 plaza. Le siguieron las cárceles de Florencio Varela, Magdalena y Mercedes, señala el informe de la CPM.