La ex gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal pasó un momento incómodo que no debería ser tal. En vivo, debió reconocer que sus padres ya fueron vacunados en suelo bonaerense, donde gobierna Axel Kicillof, que la venció por paliza en 2019. "Sí, sí, recibieron una dosis y esperan la segunda", dijo escueta, queriendo cambiar de conversación. ¿No está feliz?

La declaración muestra una evidente contradicción en la oposición, que una y otra vez insisten con un discurso que no puede contrastarse con la realidad. "No hay vacunas", repiten desde el macrismo. Mientras tanto, Argentina vacuna a un ritmo similar al de los países de Europa. Ya aplicó al menos una dosis al 23% de la población y llegaría al 50% en los próximos tres meses. Impresionante. 

En el caso de Buenos Aires, ya se vacunaron más de 4 millones de personas, a un ritmo fenomenal. Vale recordar que durante la gestión de Vidal se dejaron abandonados hospitales y la propia dirigente macrista aseguró que nunca abriría nuevos. A pesar de esa herencia en infraestructura, Kicillof logró avanzar muy rápidamente con la vacunación.