En 2015, en plena campaña electoral, la entonces candidata a gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal prometía arreglar las paritarias docentes antes del comienzo del ciclo educativo. "Así no perdemos un día de clases", aseguraba la candidata macrista. 

Tres años, la realidad es otra. La ahora gobernadora no sólo no cerró la paritaria antes de que empiecen las clases sino que ya descarta hacerlo durante todo el 2018. Así las cosas, los docentes no tendrán aumento de salario formal en lo que va de un año con inflación récord. 

Así las cosas, se trata del conflicto docente más largo en más de 10 años. Ya hubo 22 días sin clase por la decisión de Vidal de no hacer una oferta acorde a la inflación calculada por el propio Indec. Según el organismo oficial, la suba de precios ya supera el 30% y se calcula que llegará al 40% a fin de año. Por su parte, Vidal insiste con ofrecer 15% más otros beneficios. De confirmarse, los docentes perderían más de 15 puntos de poder adquisitivo. ¿No era que la educación era una prioridad para Vidal?