Con el apoyo de la Comisión Episcopal de la Pastoral Social, cerca de 20 intendentes bonaerenses se harán presente este martes en la Casa de la Provincia con el fin de pedirle a la gobernadora María Eugenia Vidal la declaración de la Emergencia Alimentaria.

Desde que la Pastoral ya se había realizado dicho pedido. De hecho, en un escrito rubricado por el monseñor Jorge Lugones (obispo de Lomas de Zamora), resaltaron que en los últimos meses y “ante el grave crecimiento de la pobreza, el desempleo y el aumento indiscriminado del precio de los alimentos en la canasta básica, nos encontramos en una situación de emergencia alimentaria y nutricional”.

En este sentido, se pidió “una canasta básica para la primera infancia, con productos esenciales que puedan distribuirse gratuitamente o a un costo convenido, para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional, la salud y la atención de calidad para niñas y niños”. La misma, debe incluir “medicamentos, vitaminas, leche líquida y en polvo y otros productos lácteos, carne, pescado, frutas, verduras, huevos, legumbres, otros nutrientes y pañales, entre otros productos esenciales”.

Por otra parte, se reclamó “aumentar el presupuesto para los comedores y las escuelas, las huertas comunitarias y familiares y las empresas agrícolas familiares y sociales, garantizando al mismo tiempo la equidad y la calidad federal de los servicios de atención alimentaria y nutricional". La pobreza afecta al 51.7 por ciento de los niños y adolescentes en el país”.

“Aunque el Estado nacional está interviniendo con más ayuda alimentaria, esto puede no ser suficiente para aliviar las deficiencias de este período, por lo que pedimos el establecimiento de las medidas necesarias para declarar la emergencia alimentaria y nutricional en todo nuestro país”, concluye el comunicado.