Se trata de los jefes comunales de Berisso y Quilmes, quienes mantienen conflictos con los trabajadores que brindan el servicio de recolección de residuos. En una de las localidades apelaron a los “voluntarios”, mientras que en la otra se realiza un paro por tiempo indeterminado.

Los intendentes de Berisso y Quilmes, Jorge Nadela y Martiniano Molina, respectivamente, se encuentran en conflicto con los trabajadores que recolectan la basura en ambos municipios.

En Berisso, la medida de fuerza adoptada por los trabajadores que ofrecen el servicio de recolección de residupos lleva 12 días  y el intendente apeló a los "voluntarios" para que limpiaran la ciudad el  fin de semana; mientras que en Quilmes, los municipales denuncian que Molina echó a 25 trabajadores y desde ATE llamaron este lunes a un paro por tiempo indeterminado.

Los trabajadores despedidos por Molina pertenecen a la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (Girsu), trabajan en la recolección de la basura y están enrolados en ATE, por lo que el gremio acompaña el reclamo. Por ello, se realizó una asamblea con más de 60 delegados presentes, votando por unanimidad la medida de fuerza que arrancó hoy.

Por su parte, Nedela cerró por decreto la negociación estableció un aumento salarial del 10 por ciento. Con 11 días de interrupción en el servicio de la recolección, convocó a través de las redes sociales a "voluntarios" de todas las edades y a funcionarios municipales para que recolecten la basura, mientras declaró la "emergencia sanitaria" y se excusó en los "riesgos para la salud pública" que representa la acumulación de basura.

Juan Murgia, secretario general de ATE Berisso, afirmó este lunes en declaraciones radiales que pedían un aumento salarial que contemplara las pérdidas de poder adquisitivo del año pasado. "Tuvimos 4% de inflación este año y por lo tanto hacer proyección del 17% no es creíble", afirmó.

"Nuestro salario tiene una fuerte distorsión. Son más bonificaciones que básicos. El básico es de 3.500. El Ejecutivo propuso 4% en cuatro cuotas hasta febrero. Se suspendió una paritaria para buscar una propuesta superadora, pero luego se ofreció menos y se fijó un aumento por decreto", aclaró.

Además, el referente sindical insistió: "El conflicto se da en la medida que no escuchan a los trabajadores. Queremos una respuesta. Estamos a la espera de una convocatoria del Ministerio de Trabajo seguimos en asamblea permanente y nuestra definición es que el salario es sagrado".

"El aumento ofrecido es 350 pesos para trabajadores que cobran 12 mil pesos. Los jerárquicos cobran 29 mil pesos", aclaró.