Uno de los principales heridos del cierre de listas en las últimas elecciones fue sin dudas el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó. Vetado por la gobernadora María Eugenia Vidal, el dirigente de extracción peronista no pudo colocar a ninguno de sus alfiles en lugares importantes de las boletas seccionales.

A partir del nuevo escenario que se abrió a partir de la holgada derrota de Vidal en manos del gobernador electo Axel kicillof, los sectores internos dentro de Cambiemos olieron sangre y se lanzaron a disputar la conducción del espacio. Uno de ellos fue el intendente de Vicente López, Jorge Macri, que planteó una mesa de “conducción horizontal”. Sus palabras fueron contundentes: “Vidal ya no es la gobernadora de todos”.

En esa misma línea se posicionaron los radicales, quienes harán vale su número dentro de la Legislatura bonaerense para negociar con el Ejecutivo a cargo de Axel Kicillof, y en los últimos días protagonizaron una fuerte disputa con el PRO a partir de la renuncia del Secretario de Salud, Adolfo Rubinstein, por el protocolo de Abortos No Punible. En esa acción, que lejos de ser aislada, significó una medida de confrontación hacia Mauricio Macri tras la derrota electoral.

A la interna en Cambiemos, se suma un nuevo actor político: el monzoísmo. El espacio será presentado este jueves a las 18 en el Cuartel de Bomberos de Florencio Varela, donde se espera la presencia de dirigentes de la Tercera Sección electoral. Aquí se dio la diferencia más abultada en las últimas elecciones.

Según anticiparon desde la nueva línea interna, se buscará tener un acercamiento con el sector del radicalismo bonaerense y habrá un canal de diálogo con el nuevo gobierno del Frente de Todos. Además, se diagramará una recorrida para el verano con eventos y jornadas en la Costa Atlántica.