El gobernador de la provincia de Aires, Axel Kicillof, afirmó este miércoles que "los cuatro años de macrismo en la provincia dejaron una situación financiera insostenible" por "el esquema, el perfil, la magnitud y la concentración de la deuda".

El mandatario bonaerense brindó un detallado estado de situación sobre la deuda contraída por la ex gobernadora, María Eugenia Vidal, y el expreidente de la Nación, Mauricio Macri.

Kicillof también se refirió a la propuesta que hizo ayer su gobierno a los tenedores de bonos para postergar el pago de capital hasta mayo y dijo estar "perplejo" ante el tratamiento que "una parte de la prensa le está dando a la complicada situación en que dejaron las finanzas provinciales", dijo en una entrevista con Radio 10.

"Tenemos casi 3.000 millones de dólares de vencimiento, de los cuales 2.000 son atribuibles a la gestión anterior. El resto, 1.000 millones, a todas las gestiones anteriores. Es muy difícil defender la política de endeudamiento de (Mauricio) Macri, y (María Eugenia) Vidal", analizó.

Kicillof detalló que la política de endeudamiento de la ex gobernadora "fue desastrosa para la provincia porque creció la deuda de 9.000 millones de dólares a 11.000 millones" y aclaró que la divisa estadounidense "no vale lo mismo que antes".

Apuntó que la proporción de la deuda en moneda extranjera durante la administración de Vidal subió del 57% al 82% y añadió que su antecesora "endeudó en moneda extranjera a más corto plazo, con lo cual concentró los vencimientos en la próxima gestión".

Recordó que llegó al cargo "hace un mes" y dijo que se encontró con "una provincia totalmente endeudada", pero criticó que algunos medios de comunicación "pretenden sostener que la deuda es cosa del nuevo gobierno".

Sostuvo que "Vidal tuvo que afrontar 4.500 millones de dólares de vencimiento" y expuso que "este año hay 8.800 millones, pero con un dólar que cuesta cinco veces más de lo que valía cuando ella se fue".

Remarcó que el problema de la provincia de Buenos Aires "no es sólo financiero" sino que "es compleja la situación edilicia, la salarial, la de la salud, la educación, la rutas y el empleo".

El gobernador planteó que "al igual que a nivel nacional, la provincia atravesó un período de sobreendeudamiento desenfrenado" tras lo que "se quedó sin financiamiento y fue al FMI" pero, "a un mes de asumir, parece que es un problema de los gobiernos nacional o provincial, cuando la cosa es totalmente al revés".

"María Eugenia Vidal desde octubre del año pasado estuvo tratando de reperfilar una deuda del Tesoro con el Banco Provincia por 4.000 millones de pesos y no pudo. Las crónicas (periodísticas) decían que estaba muy bien y no hablaban de fracaso. Ahora, cuando ven la situación que tenemos y que no hay recursos en la caja para enfrentar el vencimiento de 570 millones de dólares, no dicen lo mismo", continuó.

El economista explicó que "la política del gobierno nacional para dar sostenibilidad a la deuda tiene que ver con pagar intereses pero no vencimientos de capital en dólares" para poder luego "renegociarlos".

Evaluó que "tiene lógica no pagar vencimiento de capital en el marco de una discusión más global, donde se va a llegar a un acuerdo para darle sustentabilidad a la deuda de largo plazo, para lo cual pase el país y la provincia tienen que crecer".

Reiteró que se pagarán los intereses, pero destacó que "hay también un fuerte vencimiento de capital y estamos pidiendo posponerlo al 1 de mayo, cuando ya esté más encaminada la charla y el proceso de negociación y de consensos para ver cómo se puede reparar la situación de la deuda, porque como está es insostenible".

"La provincia llamó el 20 de diciembre a los tenedores de bono para conversar e ir viendo soluciones", rememoró; añadió que ahora "se busca postergar sólo este bono que vence en enero" y subrayó que "no es una renegociación global".

Insistió en que para conseguir que la propuesta sea confirmada, se requiere de un 75% de aceptación y se mostró confiado en que "los bonistas entienden que no es sostenible la situación que dejó el macrismo".

"Los acreedores entienden que la voluntad de pago está pero la capacidad no", finalizó.