Este miércoles el gobernador electo de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó de un acto en conmemoración de los 70 años de la gratuidad universitaria decretada por el gobierno de Juan Domingo Perón el 22 de noviembre de 1949. 

Junto al intendente de José C. Paz, Mario Ishii, y el titular del Consejo Interuniversitario Nacional, Jaime Perczyk, el Gobernador electo tomó la palabra.

“Vamos a poner al Gobierno bonaerense a poner a trabajar con todas las universidades. A partir del 10 de diciembre, el gobierno de la provincia de Buenos Aires no va a ser el que piensa que ‘hay muchas universidades en la Provincia’, sino que hay pocas. Que faltan recursos, que hay que brindarle más herramientas. La universidad es un instrumento de desarrollo que la Provincia no va a desperdiciar”, expresó Kicillof, quien lanzó fuertes críticas a los últimos cuatro años de gestión macrista en materia de políticas educativas y universitarias.

 “Supongamos que alguien piensa que hay demasiadas universidades, o que alguien piensa que a la educación pública solo asiste el que no le queda otra, o que los pobres no acceden a la universidad pública”, dijo el gobernador electo en alusión a los dichos de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, y consideró: “A mí lo que más me preocupa de frases como esas es que hay quienes no lo dicen porque lo piensan o lo creen así, sino que algunos hablan en términos de proyecto”. 

“Me sale decir que fueron ninguneados los docentes, no docentes, graduados, estudiantes. La comunidad universitaria y científica. Venimos de un período de fuerte ninguneo a la universidad y de la historia. De nuestros personajes históricos que fueron incluso removidos de los billetes”, dijo el gobernador electo y agregó: “Ese olvido de la historia nunca es inocente. Cuando viene un Gobierno a olvidar la historia no es inocente, tiene una finalidad. La cuestión de no hablar de historia implica desdibujar y reescribir de manera autoritaria la identidad misma de un pueblo. Cuando no se habla de historia es porque hay un chanchullo”.

El mandatario provincial electo recordó como un hito histórico la Reforma Universitaria de 1918 en la que los estudiantes que comenzaron las revueltas en Córdoba “querían terminar con una universidad monárquica y monástica (...)  pero sobre todo terminar con una universidad antidemocrática y elitista”. 

Sin embargo, añadió que “ese proyecto, por lo bien que podía salir, era incompleto, le faltaba algo: la gratuidad”. 

“Estamos ante una época, una coyuntura histórica que nos va a poner a todos a prueba: no solo acarreamos durante muchísimo tiempo en la provincia problemas estructurales sin resolver, sino que sabemos también que en último período cada una de esas dificultades, lejos de resolverse, se agravaron”, señaló Kicillof.