El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se hizo eco de las críticas sobre el criterio de vacunación y la velocidad de la misma en la Provincia y señaló que se trata de una operación para comparar la “velocidad” de la inoculación en la Ciudad de Buenos Aires.

“No es necesario marcar que los km2 no son lo mismo, que 135 municipios no es lo mismo que un solo municipio. Cómo no se entendió nunca no voy a insistir, solo marcar que hemos recibido 17 millones de vacunas, aplicamos 15 millones, y cuando recibimos vacunas no las aplicamos el mismo día, por la logística”, detalló Kicillof. 

“Somos la provincia más grande, la de más población, por eso la exigencia está más alta”, siguió. No deja de sorprender que los mismos medios que compararon porcentaje de vacunas aplicadas no hacen lo mismo en relación a cantidad de casos o muertes por habitantes. En ese caso, CABA es por lejos el peor distrito del país. Pero se sabe: pauta mata a periodismo independiente. 

En la conferencia, Kicillof se permitió además una ironía sobre lo pasa del otro lado de General Paz: “En el monitor de vacunación que es donde se expresa la cantidad de dosis distribuidas y dosis aplicadas, hay una peculiaridad para la Ciudad de Buenos Aires hay un asterisco al lado, que hace que todas las estadísticas publicadas en los diarios están mal...”.

Ese asterisco que mencionó Kicillof se encuentra en la web de monitoreo nacional y tiene que ver con las vacunas distribuidas por Nación para las dependencias nacionales como, por ejemplo el PAMI, y en CABA los anotan como vacunados por la Ciudad.

“Lo que suelen plantear es el porcentaje de vacunas aplicadas sobre la distribuidas. En CABA hay más vacunas aplicadas que distribuidas. Dice que tienen aplicadas 3.349.000 y distribuidas 3.200.000, o sea que hay 150.000 vacunas más aplicadas de las que distribuyeron, entonces el porcentaje de vacunación es de 105%. Se han aplicado más vacunas de las que tenían. Yo tengo una respuesta, pero lo voy a dejar como un acertijo, en el asterisco está la clave y parte de la respuesta. Que los genios de la comparación se pregunten por qué pasan estas cosas”, puntualizó.