La relación entre el intendente de Dolores, Camilo Etchevarren, y su par de Castelli, Francisco Echarren, es algo más que tensa. Los mandatarios no sólo tienen distintas identidades políticas sino que suelen cruzarse por distintos temas de actualidad: las inundaciones, las obras, la salud, la pandemia. Ayer, la tensión entre ambos llegó a un punto límite.

Echarren, que acaba de ser papá por segunda vez, intentó entrar a Dolores para llevarle a su hijo algunas latas de leche, por pedido expreso de la mamá. Allí se encontró con una sorpresa: “A la entrada me paró la policía y me dijo que por orden del intendente Camilo Etchevarren, el intendente de Castelli no puede entrar a la ciudad de Dolores, por más que le vaya a llevar leche a su hijo recién nacido”, narró en un audio de Whatsapp que se viralizó.

El propio Echarren contó que logró alcanzarle las latas a un conocido que pasaba y que volvió para su hogar. “Después me llamó gente de la policía de Dolores para contarme que el intendente había hecho un despliegue alrededor del sanatorio y que mandó a revisar los baúles en la entrada para ver si pretendía entrar en un baúl”, señaló seguidamente.

El joven intendente peronista cuestionó la actitud de su vecino: “No entiendo como Dolores, que es una ciudad administrativa, que tiene cierto vuelo intelectual, que es sede judicial, elija a este matón como intendente”, se lamentó en el mismo audio.

Desde la municipalidad de Dolores confirmaron que se impidió el ingreso de Echarren, pero negaron que se trate de un tema particular. “Ninguna persona que no sea vecino de Dolores puede ingresar a la ciudad si no va a prestar un servicio esencial o tiene permiso”, explicaron.

Además, explicaron que si el caso hubiera sido a la inversa, las autoridades de Castelli tampoco hubieran permitido el ingreso de un vecino de Dolores, sin debida justificación.

También admitieron que se llevó a cabo una búsqueda exhaustiva en los vehículos en las inmediaciones del sanatorios, aunque señalaron que se trata de un operativo de rutina que se hace todo el tiempo. “No podemos dejar que se nos meta el virus”, es el lema que repiten las autoridades locales, empezando por el Intendente.

Como no podía ser de otra manera, en Dolores aprovecharon para devolver una chicana a Echarren. “Permanentemente desacredita el sistema de salud municipal. Hace poco recibió la visita del gobernador Axel Kicillof y dijo que la salud en Dolores es un desastre, pero su hijo nació acá. Tan malo no debe ser”, se burlaron.

Lo cierto es que en Dolores el cerco es inflexible. El intendente Etchevarren pasó de “ningunear” la pandemia para no interrumpir la celebración de la Fiesta de la Guitarra, a blindar la ciudad, con bloqueo de accesos incluidos. Hoy sólo se permite el ingreso a través de tres accesos en horario diurno, pero por las noches sólo queda habilitado uno y con un filtro riguroso.

Fuente: Infocielo