En una entrevista, el intendente de San Isidro por Juntos por el Cambio, Gustavo Posse, admitió que el reperfilamiento de la deuda anunciada por el gobernador Axel Kicillof es consecuencia del Estado en que María Eugenia Vidal dejó la Provincia luego de 4 años de pésima gestión. 

En diálogo con Radio 10, Posse aseguró que el posible default de Buenos Aires "tiene que ver con el estado de la crisis de la Nación, que repercute también en la provincia y está claro que no es algo asignable a la actual administración que lleva escasos 15 días hábiles de gestión", aclaró.

"Se sabía, al no haber conseguido Vidal, promediando el mes de diciembre, que el Banco Provincia se hiciera cargo de los compromisos de deuda más inmediatos, estaba claro que la provincia iba a entrar en default", describió. E insistió: "En realidad la provincia ya estaba en default en el mes de diciembre".

Posse aseguró que se trata de "un hecho objetivo" y defendió al gobernador Kicillof de quien dijo no saber "si podía hacer algo por evitarlo, se sabía que entraba en default la provincia". Hoy, el gobernador anunció que la provincia está negociando con los acreedores externos para cambiar el perfil de la deuda de Buenos Aires. En 2020, PBA tendría que pagar 3000 millones de dólares.