En línea con el gobierno nacional, desde el 2016 la provincia de Buenos Aires se ha endeudado a un ritmo vertiginoso. Al 31 de diciembre de 2017, el stock de deuda pública ascendió a $245.971 millones, un 108,6% superior a la registrada en 2015.

De los $14.304 de deuda pública por cada bonaerense, $7.448 se generaron en la mitad del mandato de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.

Se presenta un esquema deuda-deuda, ya que el financiamiento a obtener es utilizado en gran medida para cubrir las amortizaciones de capital y el creciente peso de intereses en la cuenta corriente.

Así, el creciente costo del endeudamiento se ha priorizado en el presupuesto, a costa de resignar gasto en áreas sociales.

El endeudamiento fue mayoritariamente en moneda extranjera, dejando a la provincia cada vez más atada a los vaivenes de una economía mundial en un contexto muy complejo.

La reciente corrida cambiaria que llevó el valor del dólar a valores en torno a $29,0 incrementó la deuda pública provincial en $99.352 millones (+40,4%).

Monto cercano al total de los recursos presupuestados en 2018 para Seguridad social ($117.631 millones), un 55,9% de lo destinado a Educación y cultura ($177.650).